Elecciones en Córdoba ¿el conjuro de los necios?

En pocos días la tendencia electoral marcada en las Primarias Abiertas y Obligatorias de hace unas semanas tendrá confirmación definitiva en nuestra provincia. Acá no se esperan sorpresas. El Gobierno Nacional encabezado por Mauricio Macri tiene un nivel de aceptación en la ciudadanía que se transfiere a su cabeza de lista, contando este con una empatía fuertísima en el común de los cordobeses.

Es difícil para quienes estamos en las antípodas del pensamiento liberal del PRO (verdadero corazón de la alianza gobernante) terminar de entender este nivel de aceptación tan extendido momentáneamente en nuestra geografía.

En muchos ámbitos intelectuales y progresistas crece la idea despectiva de la Córdoba gorila que fue representada pocos días después de la elección por un meme de King Kong trepado al arco de Córdoba. Entre ese mismo público segmentado hay una certeza de que Baldassi no es un dotado, pero lo cierto es que un resultado como el esperado le permite objetivamente, aspirar en el próximo turno electoral a gobernar Córdoba.

Hay una sensación de fin de ciclo, de clima de agotamiento; crece una percepción social colectiva de vacío casi en toda la provincia. Subyace una necesidad de renovar ideas, representaciones, formas y, sobre todo políticas publicas, porque los casi 20 años de UNIÓN POR CÓRDOBA, con sus pros y sus contras, son ya demasiados.

Queda por verse si el oficialismo local logra en este par de años que nos separan del 2019 revertir dicho proceso pero, a priori, pareciera muy difícil.

La polémica por los números de pobreza es sintomático de la Córdoba que no llegó a ser. El narcotráfico, la inseguridad, la falta de trabajo digno y dignificante son componentes de la base electoral que encontró a Baldassi como emergente mayoritario en esta oportunidad pero que tiene también en el voto del conjunto de la oposición, componentes muy diversos de ese cansancio social.

Actualmente el ejecutivo provincial es solo capaz de gobernar sin conflicto con una Legislatura surgida de una reforma política amañada y hecha a medida de las necesidades de los gobiernos de turno, siendo Córdoba, también en lo institucional, una de las provincias menos democráticas de la República.

Por eso es cierto que en el panorama nacional votar CAMBIEMOS es indisimuladamente apoyar a Mauricio Macri en la construcción de una nueva hegemonía de corte neoliberal apostando a un país muy distinto al que por lo menos, para nosotros es el soñado. Pero no ver que en Córdoba esta ola amarilla también se asienta en los límites, los errores y la falta de resultados de Unión por Córdoba seria de una miopía absoluta.

Es claro que por estos tiempos en que el voto es personalísimo y que en general se rige por el único aspiracional de estar mejor como individuo y como pueblo no da para “llamar a votar por tal o por cual” pero nuestra opinión es que no fue buena la hegemonía plena nunca y menos cuando ajuste y endeudamiento parecen ser la formula del tiempo por venir.

Por eso es que sugerimos optar por terceras opciones, que no representen a los oficialismos y que, sobre todo, aspiren a una Córdoba verdaderamente inclusiva, socialmente justa e igualitaria.

 

Nestor Moccia. Dirigente de Libres del Sur, ex pre-candidato a diputado por la alianza SOMOS.

 

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